Un domingo de marzo, con paréntesis en el clima invernal, hacemos una pequeña excursión hasta Liencres. El día, fresco y soleado, nos anima para acercarnos al Parque Natural de las Dunas de Liencres, atravesando los pinares hasta llegar a la playa de Valdearenas.

Tenemos alerta amarilla por fenómenos costeros, y cierto es que el mar que tenemos ante nosotros impresiona. En esta playa es frecuente ver surfistas y hoy no hay ni uno. Si paseantes, algunos con sus perros, disfrutando del arenal.

Unos minutos antes de la hora fijada para comer, hacemos el camino de vuelta: Nos esperan en el restaurante Burdo.

El nombre nos llama la atención. Nos invita a pensar en algo basto, falto de delicadeza. Preguntamos para satisfacer la curiosidad. Se refiere a alguno de los acabados del local, toscos a conciencia para dar ese matiz buscado por el decorador. Lo cierto es que el ambiente y la decoración son muy acertados. Consiguen unos espacios cálidos y bellos, con algún toque industrial muy acertado.

El acceso al comedor se hace atravesando primero la terraza y luego el bar, muy amplio, de techos altos y con mesas para desayunar o comer. El comedor tiene vista directa a la parrilla, uno de los elementos distintivos de este restaurante. Pocas mesas y bien vestidas, nos indican que estamos en un establecimiento que cuida los detalles, cuestión importante para estar a gusto.

Rápidamente nos traen la carta, en papel, como siempre debiera ser. Nos indican también las sugerencias del día. Con todo ello, y después de estudiar un poco para decidir qué vamos a comer, lo trasladamos a la persona que nos atenderá este día.

Nos traen las bebidas: hoy nos dedicaremos al agua mineral y la cerveza. Y rápidamente, entramos en materia con el aperitivo: un vasito de loza para cada uno, con porrusalda calentita.

Empezamos compartiendo una Croquetas de cecina, de magano y de pollo con jalapeños. Con mucho sabor y buena fritura. Todas me gustaron, aunque si tengo que señalar me quedo con las de pollo y jalapeño.

Seguimos con los Pimientos asados con velo de papada. Buena calidad en la hortaliza, trabajo delicado de la brasa, AOVE y una fina veladura de papada. Deliciosos.

El estar cerca de la brasa a veces es motivante para dejarse seducir. En nuestro caso fueron los langostinos tigre. Ya con la comanda realizada, su visión nos animó. Y dos de los que no teníamos langostinos en el segundo plato, los pedimos. Buena decisión: Jugosos, con potente sabor y el tiempo justo de brasa.

Como platos principales, una de las opciones fue la Ensaladilla Burdo, con patatas, huevo duro, zanahoria, pepinillo, aceitunas, piparras, bonito, rabanitos y mayonesa casera. Bien presentada y muy rica. Conocíamos su fama, y confirmamos las buenas críticas leídas.

Otra de las elecciones fueron los Huevos fritos con langostinos tigre sobre patata panadera. Un plato lleno de sabor y colorido. Un acierto total.

En mi caso, un Entrecot con patatas fritas y pimientos confitados. Muy buena carne y punto acertado. Lo esperado para bien, con buena compañía de patatas fritas caseras y pimientos del piquillo.

Terminamos con tres grandes postres.

Por un lado, Arroz con leche a la asturiana, cremoso y caramelizado con azúcar. Un postre tradicional bien elaborado y presentado con una temperatura templada que, en mi opinión, lo mejora.

También una Tatin Burdo. Una versión muy original, elaborada con gajos de manzana caramelizada, compota, tierra de mantequilla y helado de vainilla.

Y finalmente, las Fresas confitadas con vinagre de Jerez y helado de queso mascarpone. Otra originalidad, sinfonía de sabores que merece la pena probar. Un atrevimiento muy acertado.

David Gómez y Miguel Martín, propietarios y al mando de sala y cocina respectivamente, han sabido desarrollar un proyecto atractivo, que gana en cada visita.

Nos han brindado una parte de un bonito domingo, disfrutando de la jornada con mi madre y dos hermanas. Un bello paseo y una comida gratificante, para volver felices a casa.

Déjanos tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

La empresa trata tus datos para facilitar la publicación y gestión de comentarios. Puedes ejercer tus derechos de acceso, rectificación, supresión y oposición, entre otros, según nuestra Política de privacidad.